Moriste, como todos vamos a hacerlo algún día
Moriste, me quede aquí y te fuiste lejos
No te vi morir, no vi el ataúd
No recuerdo si lloré, pero nunca conseguí superarlo
Eres frágil como una abeja, y flaco como un campanario,
Y todos estos recuerdos ¿son míos o de otros?
Moriste como todos vamos a hacerlo algún día
Tenía cinco años y pensé que podía hacer que te quedarás
